Isaac Bigio *
Revista Mariátegui
09/10/25
El 3 de octubre de 1968 el General Juan Velasco Alvarado depuso a Fernando Belaúnde. No fue un golpe represivo derechista, como los de Sánchez Cerro en 1930, Benavides en 1933 u Odría en 1948. Fue la primera y única «revolución socialista militar» que haya tenido el Perú, algo que ya habían experimentado Chile y Bolivia en los años treintas.
Velasco, al igual que Perón en Argentina y Villarroel-Paz en Bolivia en los años cuarentas y cincuentas, chocó con EEUU buscando proteger y desarrollar la industria nacional. Su ideología combinaba una prédica socialista con el nacionalismo, pero rechazando el comunismo, algo similar a la de los militares panarabistas de Egipto, Irak, Siria y Libia.
A 6 días de su cuartelazo, Velasco nacionalizó el petróleo, algo que Acción Popular (AP) y APRA (Partido Aprista) habían prometido pero jamás cumplido. Luego se dieron otras nacionalizaciones (cobre, acero, hierro, servicios, etc.).
A 6 días de su cuartelazo, Velasco nacionalizó el petróleo, algo que Acción Popular (AP) y APRA (Partido Aprista) habían prometido pero jamás cumplido. Luego se dieron otras nacionalizaciones (cobre, acero, hierro, servicios, etc.).
Tras haber combatido a levantamientos campesinos (como el de Hugo Blanco) o guerrillas (como las del MIR y ELN), las FFAA se dieron cuenta de que el país urgía de una reforma agraria desde arriba a fin de evitar una desde abajo. En 1969 redistribuyeron tierras y luego se oficializó el quechua.
Velasco siguió el modelo de la industrialización vía sustitución de importaciones y la protección del mercado interno. Además, buscó cooptar al movimiento obrero, decretando leyes pro-laborales y la comunidad industrial, creando su propia central sindical (CTRP) y trabajando al lado de la CGTP.
El Perú se convirtió en el principal comprador de armas de Moscú y La Habana en Sudamérica. Beijing entonces consideraba que estos eran el peor imperialismo. Los maoístas peruanos caracterizaron al velasquismo como una variante del fascismo, mientras que los pro-soviéticos se identificaron con este. La nueva izquierda criticaba las limitaciones del velasquismo y sus acciones represivas, pero seguía considerando que el enemigo principal era la oligarquía.
El 29/8/1975 Velasco fue depuesto por Francisco Morales Bermúdez, quien dio un giro hacia políticas represivas y de ajustes y también hacia EEUU. Una serie de grandes huelgas produjeron la salida de los militares del poder y a que desde 1980 se diera una democracia civil limitada.
*Isaac Bigio. Politólogo economista e historiador con grados y postgrados en la London School of Economics & Political Sciences.
